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Carlos Navarro: mi vidaHola gente. Resumir mi vida en unas líneas no es nada fácil, pero lo voy a intentar.
Nací en el 1015 D.C. en un pequeño pueblo cerca de Jerusalén y desde pequeño me educaron para ser caballero templario. Siendo aún un recién iniciado, morí en una batalla muy joven a la edad de 27 años. He tenido la suerte de reencarnarme en Carlos Navarro, quien actualmente tiene doble personalidad por mi culpa, y está empezando a recordar todo aquello. Como mi vida es muy triste, voy a contaros la de él, que es la que os interesa.
El tal Carlos este, nació en Almería en 1980, ciudad que me recuerda a mi tierra de origen por las influencias árabes, y porque casi todo está bastante viejuno. En dicha ciudad estudió hasta los 18 años, como cualquier pijo de hoy en día, en un colegio de pago.
Su gran pasión era la música. Su madre fúe profesora de piano, y dió clases desde los 7 años, aunque a los 14 tuvo que dejarlo para dedicarse de lleno a los estudios, algo según sus padres más provechoso. Él para compensar, le pidió a su hermano mayor, Abelardo, que le enseñara a tocar también la guitarra. A partir de ahí la pasión por la música y por U2 se empezó a hacer cada vez más patente.
A pesar de eso, el pringao acabó metiéndose a estudiar la carrera de Ingeniería Industrial en ICAI, en Madrid, la cual tardó 7 años en acabar. Lo bueno es que el chaval se lo pasó de PM (se dice así en esta época no?) en el colegio mayor Santo Tomás de Aqvino, y en 2 pisos de estudiantes en los que convivió. Durante esos infernales 7 años de exámenes, bibliotecas, y copichuelas, se apuntó a un grupo de teatro, y dió algún concierto acústico que otro de versiones, en algúna taberna de mala muerte, para así calmar las ansias del artista que lleva dentro...
Desde que acabó la carrera, entró en una empresa de estas de energías renovables, y está trabajando en Plantas Termosolares o no se que diablos para disimular, ya que su verdadera ambición, es llegar junto con los Homeless Bones a su meta: que se oiga su voz en cualquier rincón del planeta. Que el mundo sienta lo que el siente cuando oye y canta buena música. Tratar de despertar pasiones y corazones. Es bastante pedante este Carlos.
A los Homeless Bones los conoció de cuasilidad, pero desde que forma parte de ellos, es bastante más feliz, y creo que les está bastante agradecido...
Bueno señores y señoras, les dejo que tengo que conseguir una espada, una armadura y visitar a una costurera... |
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